Y al grito de viva mexico, entre tacos al pastor, papitas y tequila celebre el grito este 15 de septiembre.
Aun con el sabor de los tacos en mi lenguita, al son de “Levantante kanibal flojonazo” me suben al carro y vamonos a la carretera.
La primera hora de viaje todo parecia ir muy bien; pero parecia…
Millones y millones de curvas salieron en el camino, (bueno millones no pero si muchas, mas de 30)
“O por favor, paren estas vueltas, ” – Pero nadie parecia interesado en hacerme caso.
Mi cabeza daba vueltas y vueltas; y no supe en que momento mi estomago comenzo a protestar,
“Malditos tacos” – Pense. y no acababa de comenzar a ladrar cuando.
¡¡¡GUAJALE!!!!
Todo lo que habia cenado se quedo regado en el carro. Pense “por favor, paren que si no esto va a quedar peor”.
Confundido y sin saber donde estaba, mareado, guacaredo y mi pancita inflamada pensaba que nunca terminaria mi tormento
pero a lo lejos comienzo a ver el paraiso prometido.
En la sierra gorda, aparece San Joaquin.
Con estas hermosas vistas, se me olvido lo mareado.
Tambien nos fuimos a visitar las ruinas arqueologicas de “Ranas”,
Y para terminar mi dia me llevaron a las grutas de los “Herrera”.
Muy humedo no muy profundo pero vale la pena.
Lo unico feo de este paseo que los taquitos al pastor me generaron muchos “gasesitos”
y uffff ni yo me los aguantaba.
Pobres a los que les toco ir conmigo.





